Educando a una niña acosadora

¿Como educar a nuestros hijos?

Dependiendo de la respuesta que demos a ésta pregunta, y de lo que hagamos al respecto, dependerá el futuro de nuestra civilización y lo que viviremos entonces. Así como ahora vivimos una relación determinada con vecinos, amigos, compañeros de trabajo o simplemente la gente que transita por la calle. ¿No te gusta tu sociedad? ésto se debe principalmente a cómo fue educada por sus padres La solución o el problema viene de raíz.

Mira el video o lee la información. Agradeceré tu punto de vista abajo

Ésta es una escena desafortunadamente poco común, de lo contrario puedes tener la certeza de que nuestro mundo sería mejor; por lo descrito en el video, fue publicado por “Clarín” y sucedió en el estado de Ohio, Estados Unidos. Se trata de un padre joven, con una hija pequeña de 10 años, que acostumbra molestar a sus compañeros de escuela. No especifica cual es el tipo de abuso que ella ocasiona, pero obviamente molesta tanto a sus compañeros, que ya la han expulsado del transporte escolar dos veces, solo en el año que fue hecho.

¿Qué es lo primero que se deduce? Que la niña, tiene inquieta el alma. Un ser tan joven, no puede ser malo, ni agraviar premeditadamente. ¿Porqué molesta a sus compañeros? las razones las conocerán sus padres y ella misma. Pero conjeturando con base en experiencias de otras familias, un ingrediente infaltable en los niños “problema” es que se han sentido solos desde que nacieron. Dije se han sentido, no que lo hayan estado. Aquí entra el juego del “yo pienso, tu piensas” “yo creo, tu crees”, que rara vez tiene acuerdo pues los humanos somos de una sola opinión: la nuestra, estemos ciertos o equivocados. Y eso es como querer ganar una carrera de autos con el freno de mano puesto. Si es hija única y ambos padres trabajan, ahí esta el problema. Hay hijos que necesitan de, al menos uno de sus padres todo el día. ¿No es fácil verdad? pero así es la vida. Otros niños no tendrán ese problema, pero en ambos casos, que ellos sientan la presencia amorosa, principalmente de su madre, es vital para la formación de un alma tranquila y segura. Es parte del compromiso que se hace con Dios, al dársenos el privilegio de ser padres, pero que olvidamos al momento de nacer nuestros hijos. De pronto la carrera, el trabajo, o en los peores casos, los amigos, la diversión o el clásico: “yo también tengo derecho a vivir” entran en juego. ¿acaso el hermoso sacrificio de educar a nuestros hijos no es vivir? ¿Y que pasa? Pues que el padre y la madre siguen viviendo (de acuerdo a su derecho) pero el hijo o hija empieza a tener problemas, se vuelven contestones, desobedientes, enojones. Y muchas veces se desquitan con el prójimo. Empezarán en la escuela, pero seguirán con quien se les atraviese en el camino. 

En la mayoría de los casos no es mala intención de los padres, solo falta de compromiso al anteponer sus intereses sobre los de sus hijos, además no podemos excluir la posibilidad de que el niño o niña haya nacido con retos psiquiátricos, mayor razón para darle mas atención y cariño. Lo común es que los padres encima de todo, consientan el mal comportamiento de sus hijos, tal vez porque en el fondo sienten cargo de consciencia; y lo compensan perdonándoles y dándoles todo.

Pero el padre del video, demuestra una gran personalidad que hace dudar que sea   el responsable del mal comportamiento de su hija, pues un padre que nada debe, no teme castigar las injusticias o errores de sus hijos. Éste video nos muestra algo muy bello: por el cariño que le tiene a su pequeña, soporta el dolor de verla caminar 8 kilómetros, en una fría mañana de dos grados centígrados; aún así, la sigue y cuida todo el camino, para, como él mismo explica, darle dos grandes lecciones, primera:

El acoso a las personas es imperdonable bajo cualquier circunstancia y no lo solaparé, tendrás que aprender que si lo sigues haciendo, habrá que pagar un castigo, si la primera vez te llevé en el auto, fue porque todo ser humano merece una segunda oportunidad. Y la segunda lección fue:

 Conoce el valor de un privilegio: el de ser transportada. Hay niños que sin opción caminan cada día durante todo el curso escolar, tal vez al hacerlo, aprecies más ése privilegio que te dan tus padres.

Y respecto a “no tener” tiempo para educar a nuestros hijos, me pregunto: ¿Será mas grande nuestro derecho a “vivir la vida” que nuestra obligación, ante la vida de esos seres que el universo nos encargó? La respuesta siempre será personal.